Querer de otra manera
Hay personas que nunca dicen te quiero. No porque no lo sientan, sino porque aprendieron a querer de otra manera.
Preparan un café sin preguntar. Te esperan cuando llegas tarde. Recuerdan cómo te gusta el té o aparecen cuando más falta hacen, sin necesidad de que las llames.
Vivimos rodeados de palabras, pero los vínculos más profundos rara vez hacen ruido.
Se construyen en esos gestos silenciosos que, casi sin darnos cuenta, terminan diciendo mucho más que cualquier frase.
— Casa Dāna